
Arthroplus - Articulaciones y movilidad - Perro y gato - 40 comprimidos - BIOCANINA
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Ascatryl Trio del laboratorio BIOCANINA es un medicamento veterinario destinado al tratamiento de las infestaciones intestinales en el perro.
Este antiparasitario interno para perro actúa contra los principales parásitos digestivos:
Los vermes intestinales afectan frecuentemente a los cachorros y a los perros adultos. Pueden provocar trastornos digestivos, adelgazamiento o un pelaje deslucido. Así, una desparasitación regular limita los riesgos sanitarios.
Ascatryl Trio es adecuado para perros de 2 a 17,5 kg. Su formato de 2 comprimidos permite adaptar el tratamiento al peso del animal.
Ascatryl Trio asocia tres sustancias activas reconocidas en medicina veterinaria:
Esta asociación permite una acción dirigida contra varias especies de parásitos intestinales. El praziquantel actúa especialmente sobre los vermes planos. El pirantel y el febantel se dirigen a los vermes redondos.
Esta sinergia ofrece un espectro amplio. Cubre las infestaciones mixtas. Además, la administración en forma de comprimido facilita la toma.
Se trata de un medicamento veterinario. Su uso respeta, por tanto, un marco reglamentario estricto.
Además, una desparasitación regular protege la salud digestiva del perro. También limita la contaminación del entorno.
La desparasitación depende de la edad y del modo de vida del perro. En el cachorro, el protocolo comienza de forma precoz. Se repite a intervalos regulares durante el crecimiento.
En el perro adulto, las recomendaciones varían según la exposición a los parásitos. Un animal que vive en el exterior necesita una vigilancia mayor. Además, un perro en contacto con niños u otros animales debe ser desparasitado regularmente.
El veterinario adapta la frecuencia según el riesgo parasitario. Una desparasitación preventiva sigue siendo esencial para limitar las infestaciones y la transmisión.
Algunos signos pueden indicar una infestación parasitaria. A veces se observan trastornos digestivos. El perro puede presentar diarrea o vómitos.
Un adelgazamiento inexplicado también constituye una señal de alerta. Por otra parte, un pelaje deslucido o un abdomen hinchado pueden aparecer.
Sin embargo, la ausencia de síntomas no significa la ausencia de vermes. Muchos perros infestados no muestran ningún signo visible. Por eso, la prevención mediante antiparasitario interno para perro sigue siendo indispensable.
El ajo se cita a veces como solución natural. Sin embargo, su uso en el perro requiere mucha prudencia.
Ciertas dosis pueden resultar tóxicas. Los compuestos sulfurados del ajo pueden provocar trastornos hematológicos en el perro.
A diferencia de un antiparasitario interno para perro medicamentoso, la eficacia del ajo contra los vermes intestinales no está demostrada de manera científicamente comparable. Por esta razón, se recomienda el uso de un medicamento veterinario adecuado.
Los signos clínicos varían según la intensidad de la infestación. A veces se observan segmentos de vermes en las heces. Esto afecta especialmente a los vermes planos.
El perro también puede frotarse la parte trasera contra el suelo. Este comportamiento refleja una molestia anal.
En algunos casos, aparecen trastornos digestivos. También puede presentarse una fatiga inusual. En el cachorro, una infestación importante puede ralentizar el crecimiento.
Una consulta veterinaria permite confirmar el diagnóstico y adaptar el antiparasitario interno para perro.
Una prevención regular protege a su animal y a su hogar. La elección de un antiparasitario interno para perro adecuado al peso y al perfil de su compañero sigue siendo fundamental.
La vermifugation dépend de l’âge et du mode de vie du chien. Chez le chiot, le protocole débute précocement. Il se répète à intervalles réguliers durant la croissance.
Chez le chien adulte, les recommandations varient selon l’exposition aux parasites. Un animal vivant en extérieur nécessite une surveillance accrue. De plus, un chien en contact avec des enfants ou d’autres animaux doit être vermifugé régulièrement.
Le vétérinaire adapte la fréquence selon le risque parasitaire. Une vermifugation préventive reste essentielle pour limiter les infestations et la transmission.
Certains signes peuvent évoquer une infestation parasitaire. On observe parfois des troubles digestifs. Le chien peut présenter des diarrhées ou des vomissements.
Un amaigrissement inexpliqué constitue aussi un signal d’alerte. Par ailleurs, un pelage terne ou un abdomen ballonné peuvent apparaître.
Cependant, l’absence de symptômes ne signifie pas l’absence de vers. De nombreux chiens infestés ne montrent aucun signe visible. C’est pourquoi la prévention par vermifuge chien reste indispensable.
L’ail est parfois cité comme solution naturelle. Toutefois, son usage chez le chien nécessite une grande prudence.
Certaines doses peuvent s’avérer toxiques. Les composés soufrés de l’ail peuvent provoquer des troubles hématologiques chez le chien.
Contrairement à un vermifuge chien médicamenteux, l’efficacité de l’ail contre les vers intestinaux n’est pas démontrée de manière scientifique comparable. Pour cette raison, l’utilisation d’un médicament vétérinaire adapté reste recommandée.
Les signes cliniques varient selon l’intensité de l’infestation. On observe parfois des segments de vers dans les selles. Cela concerne notamment les vers plats.
Le chien peut également se frotter l’arrière-train au sol. Ce comportement traduit un inconfort anal.
Dans certains cas, des troubles digestifs apparaissent. Une fatigue inhabituelle peut aussi être présente. Chez le chiot, une infestation importante peut ralentir la croissance.
Une consultation vétérinaire permet de confirmer le diagnostic et d’adapter le vermifuge chien.