
Anthelmin XL - Antiparasitario interno para perros grandes - De 17,5 a 70 kg - KRKA
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Los perros y los gatos son exploradores natos. Sin embargo, su entorno directo agrede a veces su epidermis. El asfalto ardiente en verano representa un verdadero peligro. Del mismo modo, la nieve y la sal de deshielo en invierno son nocivas. Estos elementos exteriores debilitan la barrera cutánea. Una trufa de mi perro seca o agrietada indica a menudo una falta de hidratación. Unas almohadillas dañadas provocan también una molestia importante al caminar. La incomodidad se instala entonces rápidamente en tu compañero. Se vuelve por tanto primordial aportar un cuidado regular a estas zonas expuestas. El Bálsamo para almohadillas y trufa BEAPHAR ofrece una respuesta específica y natural. Previene las grietas y alivia inmediatamente las irritaciones existentes.
La composición de este producto prioriza la calidad y la seguridad. El laboratorio BEAPHAR ha elaborado una receta respetuosa con el medio ambiente y los animales. Este bálsamo cuenta con el sello Ecocert Ecosoin des animaux. Contiene ingredientes naturales reconocidos por sus virtudes reparadoras. La manteca de Karité nutre la epidermis en profundidad. El aceite de Albaricoque aporta flexibilidad y suavidad a la piel. Estos componentes crean una película protectora duradera sobre la piel. Así, la trufa de mi perro recupera su aspecto sano y brillante. Las almohadillas vuelven a ser flexibles y resistentes frente a terrenos difíciles. Este cuidado es adecuado tanto para perros como para gatos.
El uso de este cuidado natural presenta beneficios concretos para tu animal:
La sequedad nasal es un problema frecuente en los cánidos. Para hidratar la trufa de mi perro, elige un producto graso adecuado. La aplicación de un bálsamo específico es la solución más segura. Toma una pequeña cantidad de producto en tu dedo limpio. Masajea después suavemente el hocico del animal para que penetre. Repite la operación varias veces al día si es necesario. Evita absolutamente las cremas para humanos, que pueden ser tóxicas. La hidratación regular previene sangrados y dolores. Un hocico bien hidratado asegura además un mejor olfato a tu compañero.
La observación de las patas de tu animal permite detectar los problemas. Un perro que cojea presenta a menudo un dolor plantar. El lamido compulsivo de una pata es otra señal de alerta importante. Visualmente, la almohadilla puede aparecer roja, hinchada o caliente. A veces son visibles cortes, abrasiones o desprendimientos de piel. La textura de la piel cambia y se vuelve rugosa o agrietada. Tu animal puede también negarse a caminar sobre ciertos suelos duros. Consulta a un veterinario si estos síntomas persisten a pesar de los cuidados locales.
Varios factores explican la aparición de costras o de despigmentación. Las condiciones climáticas extremas son a menudo responsables. El sol provoca quemaduras solares en las trufas claras. El frío y el viento resecan la mucosa hasta la fisuración. Por otro lado, ciertas enfermedades autoinmunes causan estas lesiones. La hiperqueratosis es una afección que produce un exceso de cuerno en la nariz. La deshidratación general del animal también juega un papel. Por último, el hecho de escarbar el suelo puede causar microtraumatismos repetidos. Vigila la evolución del aspecto de la trufa de mi perro.
La elección del producto aplicado en la nariz debe ser rigurosa. El animal corre el riesgo de lamer e ingerir la sustancia. Utiliza por tanto exclusivamente productos comestibles o veterinarios. El Bálsamo BEAPHAR está formulado para ser inofensivo en caso de lamido. Los aceites vegetales como el aceite de coco son también opciones naturales. Poseen propiedades antibacterianas e hidratantes ligeras. En cambio, evita los productos derivados del petróleo como la vaselina pura. Evita también las cremas que contienen alcohol o perfumes sintéticos. La seguridad de tu animal pasa por ingredientes sanos.
La sécheresse nasale est un problème fréquent chez les canidés. Pour hydrater la truffe de mon chien, choisissez un corps gras adapté. L'application d'un baume spécifique est la solution la plus sûre. Prenez une noisette de produit sur votre doigt propre. Massez ensuite doucement le nez de l'animal pour faire pénétrer. Renouvelez l'opération plusieurs fois par jour si nécessaire. Évitez absolument les crèmes pour humains qui peuvent être toxiques. L'hydratation régulière prévient les saignements et les douleurs. Un nez bien hydraté assure aussi un meilleur flair à votre compagnon.
L'observation des pattes de votre animal permet de détecter les problèmes. Un chien qui boite présente souvent une douleur plantaire. Le léchage compulsif d'une patte est un autre signe d'alerte majeur. Visuellement, le coussinet peut apparaître rouge, gonflé ou chaud. Des coupures, des abrasions ou des décollements de peau sont parfois visibles. La texture de la peau change et devient rugueuse ou craquelée. Votre animal peut aussi refuser de marcher sur certains sols durs. Consultez un vétérinaire si ces symptômes persistent malgré les soins locaux.
Plusieurs facteurs expliquent l'apparition de croûtes ou de dépigmentation. Les conditions climatiques extrêmes sont souvent responsables. Le soleil provoque des coups de soleil sur les truffes claires. Le froid et le vent assèchent la muqueuse jusqu'à la fissuration. Par ailleurs, certaines maladies auto-immunes causent ces lésions. L'hyperkératose est une affection produisant un excès de corne sur le nez. La déshydratation générale de l'animal joue également un rôle. Enfin, le fait de fouir le sol peut causer des microtraumatismes répétés. Surveillez l'évolution de l'aspect de la truffe de mon chien.
Le choix du produit appliqué sur le nez doit être rigoureux. L'animal risque de lécher et d'ingérer la substance. Utilisez donc exclusivement des produits comestibles ou vétérinaires. Le Baume BEAPHAR est formulé pour être sans danger en cas de léchage. Les huiles végétales comme l'huile de coco sont aussi des options naturelles. Elles possèdent des propriétés antibactériennes et hydratantes légères. En revanche, bannissez les produits dérivés du pétrole comme la vaseline pure. Évitez aussi les crèmes contenant de l'alcool ou des parfums synthétiques. La sécurité de votre animal passe par des ingrédients sains.