
Alphatrak 3 - Glucomètre pour la glycémie du chat et du chien - Starter kit - ZOETIS
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La diabetes mellitus en el perro es una enfermedad metabólica frecuente. Requiere un tratamiento riguroso que incluye la mayoría de las veces inyecciones de insulina. Sin embargo, la eficacia de este tratamiento depende en gran medida de la alimentación. A diferencia del gato, el manejo nutricional del perro diabético pone el énfasis en las fibras alimentarias. Las fibras desempeñan un papel esencial de ralentizador. Regulan el tránsito y la velocidad de absorción de los nutrientes.
Se prescribe una alimentación muy rica en fibras, como las croquetas HPM W1. Este alto contenido en fibras permite suavizar la absorción de la glucosa en el intestino. Esto minimiza los picos de hiperglucemia después de la comida. Esta regularidad digestiva es indispensable para sincronizar el efecto de la insulina inyectada. Estas croquetas Virbac son, por lo tanto, un pilar del protocolo terapéutico. Garantizan una constancia en el aporte calórico y glucídico.
La fórmula Virbac Veterinary HPM W1 está diseñada para una doble acción terapéutica. El primer objetivo es el control de la diabetes mediante las fibras. El segundo es la pérdida de peso, ya que la obesidad agrava la enfermedad. Este alimento es hipoenergético, lo que significa que es bajo en calorías. Permite reducir la masa grasa del perro diabético sin frustración.
La fórmula incluye también niveles elevados de proteínas de calidad. Estas proteínas ayudan a preservar la masa muscular del perro. La pérdida de peso es así saludable y se centra en las grasas. El saco de 12 kg es particularmente económico y práctico para perros de tamaño mediano a grande. Garantiza un seguimiento alimentario regular, indispensable para el éxito del tratamiento de la diabetes.
La integración de estas croquetas en la dieta de su animal aporta mejoras notables:
La elección de las croquetas es crucial para el perro diabético. Es necesario seleccionar un alimento veterinario especialmente formulado para esta patología. Las croquetas deben ser muy ricas en fibra bruta. A menudo se recomienda un contenido mínimo del 8% de fibras. También deben tener un índice glucémico bajo. Es decir, no deben provocar un pico de glucosa rápido tras la ingestión. Las fórmulas de adelgazamiento suelen ser preferidas, como la Virbac HPM W1. Combaten el sobrepeso, un factor agravante de la enfermedad. El objetivo es garantizar una liberación lenta y regular de la glucosa.
La mejor alimentación para un perro diabético es la que garantiza la regularidad. Es esencial que el animal consuma el mismo tipo de alimento, en cantidad medida, a horas fijas. Esto permite administrar la insulina con la máxima precisión. El alimento debe ser de naturaleza terapéutica y rico en fibras complejas. Las comidas deben fraccionarse en dos tomas diarias. Estas tomas coinciden con los picos de acción de la insulina. Una dieta coherente permite minimizar las variaciones del nivel de azúcar. Este es el factor más importante para prevenir las complicaciones de la diabetes. Consulte a su veterinario para establecer un plan nutricional a medida.
La diabetes en el perro suele tratarse mediante una combinación de terapias. Para hacer bajar eficazmente la glucemia, el tratamiento se basa principalmente en la insulinoterapia. Las inyecciones diarias de insulina son obligatorias. Deben ir acompañadas de un régimen dietético estricto. El uso de croquetas ricas en fibras estabiliza la glucemia. Además, el ejercicio físico regular y moderado es muy beneficioso. Ayuda a las células a utilizar mejor la glucosa disponible. Por último, una pérdida de peso si el animal es obeso mejora significativamente su sensibilidad a la insulina. La asociación de estos tres factores garantiza el mejor control posible de la enfermedad.
El uso de golosinas es delicado en el perro diabético. Las golosinas clásicas son demasiado ricas en azúcares o en almidón. Corren el riesgo de perturbar la glucemia de manera imprevista. Se aconseja limitarse a verduras frescas sin azúcar. Las tiras de calabacín, de zanahoria (en pequeña cantidad) o las judías verdes son excelentes opciones. También puede utilizar algunas croquetas HPM W1 como recompensa. Esto no introduce ningún alimento no previsto en el régimen. También existen golosinas bajas en calorías y específicamente diseñadas para perros diabéticos. Pida consejo a su veterinario para evitar cualquier error.
Le choix des croquettes est crucial pour le chien diabétique. Il faut sélectionner un aliment vétérinaire spécialement formulé pour cette pathologie. Les croquettes doivent être très riches en fibres brutes. Une teneur minimale de 8% de fibres est souvent recommandée. Elles doivent également avoir un indice glycémique bas. C'est-à-dire qu'elles ne doivent pas provoquer de pic de glucose rapide après ingestion. Les formules d'amaigrissement sont souvent préférées, comme la Virbac HPM W1. Elles combattent le surpoids, un facteur aggravant la maladie. L'objectif est d'assurer une libération lente et régulière du glucose.
La meilleure alimentation pour un chien diabétique est celle qui garantit la régularité. Il est essentiel que l'animal consomme le même type d'aliment, en quantité mesurée, à des heures fixes. Cela permet d'administrer l'insuline avec une précision maximale. L'aliment doit être de nature thérapeutique et riche en fibres complexes. Les repas doivent être fractionnés en deux prises quotidiennes. Ces prises coïncident avec les pics d'action de l'insuline. Un régime cohérent permet de minimiser les variations du taux de sucre. C'est le facteur le plus important pour prévenir les complications du diabète. Consultez votre vétérinaire pour établir un plan nutritionnel sur mesure.
Le diabète chez le chien est souvent traité par une combinaison de thérapies. Pour faire baisser efficacement la glycémie, le traitement repose principalement sur l'insulinothérapie. Les injections quotidiennes d'insuline sont obligatoires. Elles doivent être accompagnées d'un régime diététique strict. L'usage de croquettes riches en fibres stabilise la glycémie. De plus, l'exercice physique régulier et modéré est très bénéfique. Il aide les cellules à mieux utiliser le glucose disponible. Enfin, une perte de poids si l'animal est obèse améliore significativement sa sensibilité à l'insuline. L'association de ces trois facteurs garantit le meilleur contrôle possible de la maladie.
L'utilisation de friandises est délicate chez le chien diabétique. Les friandises classiques sont trop riches en sucres ou en amidon. Elles risquent de perturber la glycémie de manière imprévue. Il est conseillé de se limiter aux légumes frais non sucrés. Les lanières de courgettes, de carottes (en petite quantité) ou les haricots verts sont d'excellentes options. Vous pouvez aussi utiliser quelques croquettes HPM W1 comme récompense. Cela n'introduit aucun aliment non prévu dans le régime. Il existe également des friandises faibles en calories et spécifiquement conçues pour les chiens diabétiques. Demandez conseil à votre vétérinaire pour éviter toute erreur.