El gen MDR1: la mutación ha comenzado, ¡pon pies en polvorosa!
Christelle de Produits-Veto
Técnica en farmacia ·

Descubra la Mutación del Gen MDR1: Comprender para proteger mejor a nuestros animales
Vamos a hacerle descubrir el fascinante mundo de la genética,… Vaya, al parecer ya hemos perdido a algunos. No se preocupe, intentaremos que sea entretenido. ¿Está listo/a? ¡Allá vamos!
¿Qué es el gen MDR1 en el perro?
Prepárese para sumergirse en el apasionante mundo de la genética canina, señoras y señores. En esta esquina del ring tenemos al célebre gen MDR1, alias “Multi-Drug Resistance 1“, una estrella del ADN de nuestros amigos peludos. Este gen es como el portero de la fiesta, que controla las sustancias que entran y salen del club celular. Más gráfico que esto, imposible.

¿Qué es la mutación del gen MDR1?

¿No le parece que se pone interesante, ahora que introducimos palabras como mutación? Tranquilo, no hablamos de mutaciones como en los dibujos animados de su infancia, las Tortugas Ninja. Imagine el gen MDR1 haciendo un pequeño baile genético, y zas, aquí está la mutación ABCB1. ¡El MDR1 evoluciona a ABCB1! Una transformación genética que afecta principalmente a nuestros amigos de cuatro patas más modernos, como los collies y los pastores australianos. Esta mutación produce la P-glicoproteína, el caballero que surge de la noche para eliminar las sustancias extrañas del cuerpo.
Todo esto está muy bien, pero ¿por qué importa?

Tal como se lo presentamos, podría pensar que la genética es maravillosa. ¡Pues no! Toda cosa buena tiene su reverso en este universo implacable.
Esta mutación puede hacer que sus peludos sean muy sensibles a ciertos medicamentos. Imagínelos con gafas de sol, contoneándose al ritmo de antiparasitarios, analgésicos y tranquilizantes, pero a veces estos medicamentos no son muy amables con ellos. Pueden aparecer efectos secundarios indeseados, como si la fiesta se torciera de repente.
¿Quiere saber si Lassie está afectada?
Lassie efectivamente forma parte de las razas propensas a este gen, los Collies, pero no son los únicos. Los siguientes primos también están afectados por esta predisposición: el Pastor Australiano, el Collie, el Border Collie, y desgraciadamente otros más. Sin embargo, no olvide que todos los perros podrían tener una parte de este gen de estrella oculto en ellos.








¿Quiere salir de dudas? ¿Está mi peludo afectado por esta mutación?
Es posible realizar un test genético para ello. Puede hacerlo con su veterinario de confianza, como si estuvieran haciendo un casting para un reality show canino. Si su perro consigue un papel en el “ MDR1 Show “, su veterinario sabrá cómo adaptar mejor los tratamientos. Porque, queremos recordarlo, no somos expertos, solo simples mensajeros: su veterinario sigue siendo el gran entendido de esta historia.

En concreto, ¿cuáles son los signos de esta mutación?
Si su perro empieza a respirar de forma extraña, a vomitar como si estuviera ensayando una escena de una obra de Shakespeare, a tener diarrea como si compitiera por el título de campeón de la perrera, o si muestra signos de dolor o de malestar, es el momento de jugar a los detectives caninos.
Contacte con su veterinario o con una clínica veterinaria, pero no intente hacer de doctor para perros en casa. Esté preparado para dar los detalles del medicamento y de la cantidad administrada, si es posible.

¡Mi perro es portador de la mutación MDR1!
Pequeño recordatorio: usted no está capacitado para decir si su perro es portador o no. Sabemos que adora Doctissimo, pero eso no le convierte en veterinario. Dicho esto, una vez que tenga la confirmación de que es portador, debe tomar algunas precauciones.
Los tratamientos deben adaptarse a esta mutación. Su veterinario es como un asesor de estilo para perros, salvo que no le dirá qué atuendo elegir, pero le ayudará a elegir los medicamentos más seguros y más adecuados. Un ejemplo, la Milbemicina presente en Milbemax, en Milprazin o también en Milprazikan, no es muy amiga de Superpeludo, que ha mutado.
Así que, comparta esta información crucial para que nuestros amigos de cuatro patas puedan seguir retozando / bailando con toda seguridad.






